Psicología

Solo existe el presente

#Francisco Polo-Psicólogo

 

Gran parte de nuestros problemas y preocupaciones se sitúan en acontecimientos que nos ocurrieron en el pasado y que seguimos arrastrando, y en preocupaciones que, de alguna manera, pensamos que nos puedan ocurrir en el futuro.

Si lo vemos desde una perspectiva pragmática, todo lo que ha pasado en el pasado, ha pasado y nada ya se puede hacer para poderlo cambiar. Así que es una gran pérdida de tiempo y energía seguir pensando y sufriendo por aquel suceso que nos pasó. Creo que una de las maneras para poder acabar con ese pesar es escribir una carta de todo lo que nos deja en ese estado, y aunque no lo creáis, después de escribirla, destruirla. Podéis quemarla, tirarla por el wáter, lo que consideréis, para así poder dejar todo eso atrás.

En lo referente, a los futuribles que nos pueden pasar. Este tema es totalmente diferente. Si lo pensamos fríamente y recapacitamos, nos daremos cuenta las veces que hemos sufrido pensando de un acontecimiento que puede pasar y que en realidad nunca ocurrió. Nuestra cabeza, de todas las opciones que se podrían producir, suele elegir las peores. Nunca suele pensar que de todas esas opciones, la que nos va a ocurrir es la mejor. Esto nos hace sufrir de manera permanente y cuando al final llega el momento, rara vez lo que nos ocurre es lo que habíamos pensado que nos ocurriría. Así que hemos estado sufriendo por un pensamiento que no se ha producido. Hemos sufrido de manera absurda.

Al final solo nos queda el presente, el único momento en el que realmente vivimos lo que nos ocurre. Si dejamos las dos posturas anteriormente habladas y nos centramos en el presente, las cosas cambiarán de verdad. Todos los sabios y grandes pensadores después de muchos años investigando sobre el ser humano y su mente llegan a esa conclusión. Solo podemos centrarnos y vivir el presente, el resto es una pérdida de tiempo.

Así que el único consejo que dan es que disfrutes el momento. Si estas comiendo, déjate llevar por el sabor de lo que estas comiendo, apaga la tele, busca un sitio tranquilo y disfruta el momento de comer, así disfrutarás de la comida y dejará de convertirse el momento de comer en un acto automático.

Si estas paseando, céntrate en el paisaje, en el suelo, en las piedras que encuentras en el camino, sorpréndete del olor de los árboles, de la brisa que te da en la cara.

Aunque parezca todo esto una gran tontería, para nada lo es. Solemos hacer las actividades diarias de manera automática, teniendo la cabeza en otro sitio, eso hace que nunca estemos donde tenemos que estar.

Mirad por un momento cómo actúan los niños: Si están jugando, están jugando; cuando se bañan, están disfrutando del agua; cuando corren, disfrutan del hecho de ver lo rápido que van y como el aire les da en la cara.

Al final, el único consejo que se puede dar es “vuelve a ser un niño y mira el mundo desde sus ojos”.

 

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