Entrevista Francis Montesinos

Francis Montesinos

“El retirarme no pasa por mi cabeza”

Francis Montesinos en su último desfile en la pasarela Cibeles

#Maribel Monzó

Gran artista  de los pies a la cabeza, consigue que sus desfiles sean  todo un espectáculo de luz y color, de danza  y de música.  Hace que  la pasarela se convierta   en  un escenario de  entretenimiento y  diversión. La  creatividad de este valenciano no conoce  límites.

Nace en el barrio del Carmen, en la capital del Turia, en 1950. Sus padres originarios de  Llíria, población donde él ha ubicado su residencia.  Su pasión por la moda muy pronto queda patente. Se inicia en el mundo del diseño en 1969, estudiando interiorismo, diseño y moda en la Escuela de Artes y Oficios de Valéncia.

En 1972 abre una tienda de moda en su barrio natal a partir de un negocio familiar. Aquí comienza a realizar sus colecciones presentándolas en Barcelona, Madrid, Valencia y París.  Pero es en los 80s cuando Francis pasa a ser uno de los diseñadores más vanguardistas en la exportación de  sus colecciones. Se traslada a Barcelona y Madrid, donde forma parte de la generación de creadores de la Movida Madrileña.

Sus prendas llevan el sello de su origen mediterráneo. Destacan por su colorido, las frutas y las  flores son empleadas con frecuencia para adornar sus creaciones;  prendas vitales y muy femeninas. La sencillez no está en su diccionario. Vestidos con pedrería, flecos, volantes, brocados y organzas son parte de su seña de identidad.

Su musa más destacada e inspiradora en sus creaciones y desfiles ha sido durante muchos años, Paola Dominguín, aunque también han desfilado para él otros artistas famosos, como Nacho Duato o Bibiana Fernández.

Icono de la moda ha desfilado en las más prestigiosas pasarelas. Embajador de la moda española,  ha paseado sus coloridas  colecciones por todo el mundo.  Este diseñador no deja de reinventarse una y otra vez.

En su palmarés de premios y reconocimientos destacar la Aguja de Oro de la Moda (1985). Premio IMPIVA de la Generalitat Valenciana (1986), premio de las Artes Escénicas al Mejor Vestuario por su trabajo en El Lago de los Cisnes, (2001). Premio de la Critica al mejor vestuario por el trabajo en el ballet “Gitano” de Antonio Canales. Medalla de Oro al Merito en las Bellas Artes (2006), premio Aguja Brillante del Gremio de Sastres y Modistas de la Comunidad Valenciana, (2011). Galardonado por su impecable trayectoria profesional en el ámbito del diseño y la moda, con el premio a las Artes Estilísticas, (Trofeo Pencho Cros), (2013).

En las artes escénicas ha sido el creador del vestuario de obras de reconocido prestigio, como “El lago de los Cisnes” por el Ballet Nacional de Cuba. Para la película “Matador” de Pedro Almodóvar. En la obra de Bigas Luna, “Comedias Barbaras” y en “La danza de la vieja dama” en el Teatro Principal de Castellón.

Su último trabajo  ha sido  este mismo año en la pasarela Cibeles presentando su colección OTOÑO INVIERNO 2017-2018.  Aunque el diseñador ha llevado siempre la bandera de su tierra y dejado bien  patente sus raíces mediterráneas, en esta ocasión ha querido hacer un guiño a  Asturias, tierra que le ha enamorado.

Se ha dejado inspirar por el mar  Cantábrico en su colección titulada “Adán y Eva en el Paraíso Natural”, nombre con el que califica a esta tierra asturiana. Ha presentado unas prendas con estampados llamativos y coloridos, donde no han podido faltar las prendas de tela de chubasquero y sus jerséis de lana XXL.

En su colección de novias, Francis rindió un homenaje a su querida y desaparecida Bimba Bosé, con un traje de novia enlutado que lució su hermana. Un emotivo gesto que  logró poner al público en pie.

Francis me recibe en su estudio en el centro de València, un espacio lujoso y lleno de luz,  repleto  de sus creaciones. Aquí trabaja cada día codo con codo  con su joven equipo. Se asoma la nostalgia a su rostro cuando me habla de sus inicios. Trabajador y luchador incansable, me cuenta que retirarse no está en sus planes, ni a corto ni a largo plazo. “La creatividad no se jubila”.

 

 

¿Cuándo te descubriste en la moda y como comenzó la marca “Francis Montesinos”?

Pues la verdad  fue todo un poco intuitivo, porque en aquellos años 60, que es cuando yo estudié,  la clase de diseño de moda,  era como dar ruso (risas), se basaba en poner una tela en un maniquí y tú le hacías la caída y poco más. Pero ya entonces yo me lo diseñaba todo, iba a la modista, a la camisera, a la suetera,  al sastre, etc.,  y les decía como tenían que hacerlo. Mis amigos venían todos los sábados a mi casa antes de ir a la discoteca a que yo les dejara una  camisa, un pantalón, que los vistiera, (risas).

Pero coser realmente, no sé ni coser ni un botón. Sin darme cuenta, desde muy pequeño  aprendí el oficio. Mis padres en su tienda de decoración, en el barrio del Carmen,  me dejaron un cuartito y en el año 72 abrí la tienda. En el barrio  había una gran modista de la época,  la Sra. Concha, que pasaba por allí todos los días y al final un día entró a  ver mis diseños y hubo magia entre los dos,  me dijo que le gustaban mis diseños y que valía para esto. Esta modista me ayudó mucho y gracias a ella, Francis Montesinos prosperó mucho.

Mis creaciones empezaron a venderse sin parar  y  mi madre al ver   que yo facturaba más que su propia tienda, me dijo que podía ocupar más espacio y me dio la planta de arriba también. A partir de ahí empezó la historia de Montesinos.

En los 80s llegas a estar entre los primeros diseñadores españoles y consigues  reconocimiento fuera de España. ¿Cómo vives ese rápido ascenso  que además coincide con la emblemática Movida Madrileña de la que tú formabas parte?

Primero  en los ochenta  me traslado a Barcelona. Allí  ya me introduzco en lo que es la moda más industrial, hasta entonces lo que había tocado con la Sra. Concha, era más la alta costura. En Barcelona monto el primer taller industrial, empiezo a trabajar con Sáez Merino (Lois) y Silvino Navarro, que era uno de los más fuertes en la industria  de la piel. Comienzo a trabajar con toda la industria de  moda de la Comunidad Valenciana,  y a partir de aquí hago mis primeros desfiles en Madrid. Pedro Almodóvar se enamora de Francis Montesinos y hacemos las tres primeras películas de él. Montesinos empieza ya a vestir a las más famosas, los clanes Bose-Dominguín, los Flores, etc. Yo me considero un  precursor de la movida madrileña de los 80s. He tenido la suerte de estar y formar parte  de dos grandes movimientos, uno es el movimiento  Hippy y el otro,  la Movida Madrileña. Mi hermano que es mayor que yo, en los 60s se fue a vivir a Ibiza. Entonces yo iba a verlo a menudo  y pude descubrir   muy jovencito,  el movimiento Hippy, en Ibiza. Son dos movimientos culturales que he podido vivir en primera persona  y se han convertido en mi seña de identidad.

Tus creaciones se caracterizan por lo llamativas en formas y colorido, la sencillez no es lo tuyo. ¿Te toca poner freno a tu creatividad para que tus prendas puedan ser llevadas en la calle?

Si, la sencillez no es lo mío (risas). Depende mucho de  la finalidad que tenga lo que hagas. Para una portada y un desfile, está claro que hay que poner lo más llamativo y se da rienda suelta a la creatividad. Pero por otra parte está lo más comercial, la ropa de calle del día a día, y una marca tiene  que hacerlo todo. Una cosa es la imagen y otra cosa es la venta. Una colección tiene que tener un abanico lo suficientemente amplio para que una mujer u hombre, pueda desde las nueve de la mañana, hasta  la noche, ir  vestida/o de la misma marca.

 

¿Piensas que los españoles y particularmente los valencianos vestimos bien?

Bueno, creo que hemos despertado mucho, sobre todo los más jóvenes,  y sobre todo aquí en  València. Me acuerdo en los años 70, venían por aquí representantes y me decían que ciertos tejidos solo se vendían en València, por su colorido y luz, era más atrayente aquí. En la década de los 80s aquí fuimos un punto de lanza de la modernidad, no solo en la moda, también en la pintura, la música y el arte en general.

“No se puede hacer política con el arte”

 

La semana de la moda valenciana desapareció en 2015 por falta de presupuesto. ¿Piensas que en València la moda está herida de muerte?

Se la cargaron. Para mí fue un gran disgusto. Yo creo  que en esto hemos sido un poco “paletos”. No se pueden mezclar los conceptos. Son dos cosas diferentes, no se puede hacer política con el arte, la libertad de un artista está ahí para respetarla y más en mi caso, que me formé en una Ibiza abanderada  de la libertad. No me tienen que decir lo que tengo que hacer y como lo  debo hacer. Al final es una cuestión política, que no debería entrar en el terreno de la moda.

 

“La moda en nuestro país lleva muchos años de retraso”

 

Como ves el panorama de la moda en España. ¿A los diseñadores se os reconoce?

Es como todo, no podemos equipararlo con París (Francia),  Italia ni EEUU, son países que llevan muchos años por delante. Acerarse es difícil, llevamos años de retraso. ¿Cuando has visto aquí un museo de la moda?  Cuando era yo muy joven ya vi un museo de la moda, en París, Londres, Nueva York. La cultura nace y además  se hace. Aquí la moda no se reconoce como cultura, de hecho  no existe casi prensa de la moda. En cualquier otro terreno artístico, sí que existe una cultura, pero en la moda esta aun por ver.

“Después de lo que pasó, me tocó reinventarme”

¿Que llevas entre manos ahora mismo en el terreno profesional?

Trabajar mucho, mucho, mucho. Estoy muy motivado, después de la “gran putada” que me pasó, me tocó reinventarme. Me hizo explotar y me dije “esto lo levanto yo como sea”. Las grandes superficies donde había  negocio, como los perfumes de Mercadona, las sabanas de Pierre Cardin, la licencia de Comunión en El Corte Inglés, todo esto se cayó. Empecé de nuevo, pero no de cero, sino de menos cero. Afortunadamente todo está volviendo a su sitio. Se están firmando muchos proyectos y se está vendiendo en otros países. Estoy con dos perfumes nuevos, una marca de cerveza, una colección de gafas, en definitiva, muchos productos nuevos en los que estoy trabajando.  En general estoy muy motivado y contento con los resultados.

 

¿Te quedan muchas pasarelas por pisar o  ya vislumbras tu retirada?

Espero que sí, el retirarme no pasa por mi cabeza. En el arte es muy difícil decir “voy a dejarlo”, la  cabeza no la puedes parar.

Tengo ahora mismo gente muy importe que cree en Francis Montesinos. Y sé que se va a mover mucho más.  Otra cosa sería  que me quite parte de trabajo y solo me dedique a crear. No tener que viajar y cerrar negocios, poder delegar en mi equipo.  Ahora estoy formando un nuevo equipo, con lo  que me pasó, el equipo que tenía también se cayó. Las envidias son muy malas…

¿Te han pedido perdón los que tenían que hacerlo?

Sí, me lo han pedido, y el que faltaba, hace poco también me lo pidió. Ha costado tres años  pero al final, lo han hecho. Y por supuesto, que yo perdono. Rencores no hay hacia nadie, uno puede hacer las cosas como se las hacen ver, y aquí, hubo mucha mala fe.

 

 

 

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