Joan Crespo: Bailarín consagrado reconocido mundialmente

Joan Crespo: “Tuve que sacrificar mi familia, mis amigos y la adolescencia”

#Maribel Monzó

Creatividad y pasión definen a Joan, un joven nacido en La Polba de Vallbona que  lleva la danza en las venas. Desde muy  niño despertó su vocación de bailarín y sus padres decidieron llevarle a un conservatorio. Es en el Conservatorio Profesional Municipal de Danza de Riba-roja de Túria donde comienza sus estudios.

Con tan solo trece años, despuésés de un curso de verano de danza, queda en evidencia su gran talento y le ofrecen una beca para realizar el curso escolar en L´École Supérieure de Danse de Cannes (Francia), bajo la dirección de la estrella de la Ópera de París, Monique Loudières. Allí termina su formación obteniendo un Diplóme de Lauréat en danza y el Baccalauréat Économique et Sociale con mención AB. Durante su formación participó en el montaje de Shakespeare y sus máscaras con el  Ballet Nacional de Cuba. Y en su último año de estudiante recibe el premio “Meilleur jeune talent” en el Dance Forum de Mónaco.

A partir de aquí este bailarín ya  se instala definitivamente en nuestro país vecino, que le brinda su gran oportunidad,  y es  allí donde  comienza su carrera como profesional ya consagrado, en el Centre Chóregraphique de Nantes (Francia), bajo la dirección de Claude Brumachon para la producción de Le festin.

Es en 2007 y gracias a su premio del Mónaco Dance Fórum, cuando  Joan obtiene otro contrato profesional en Gran Canaria Ballet, al finalizar este se incorpora al Europa Danse con la que realiza una gran gira por Francia y España. A continuación en el 2008 la compañía  Dance Works Rotterdam en Holanda le abre sus puertas para incorporarse a su compañía y poder trabajar piezas de Ton Simons y Stephane Petronio.

Despuésés de diez años fuera de su tierra, en 2010 vuelve a su país para entrar a formar parte del Ballet de la Generalitat Valenciana. En su primera temporada ya consigue la nominación en el “Outstanding dancers” por la revista Dance Europa.

El trabajo duro y la constancia han hecho de este joven talento un bailarín que ha apuntado muy  alto y ha podido trabajar piezas  de profesionales de la danza como son Gustavo Ramírez, Nacho Duato, Ohad Naharin, Ramón Oller, Marcos Morau, y Taiat Dansa entre otros.

En su época con el ballet de la Generalitat Valenciana, despierta en él la curiosidad por la coreografía por lo que prepara   una pieza para el taller coreográfico del  Ballet de la Generalitat, se trata de Isolats. En 2012 se estrena en el Teatre Principal de Valencia una pieza suya con el Ballet de la Generalitat Ex-presions.  Sigue en su labor de coreógrafo y monta la pieza Alter Ego para el conservatorio que le vio crecer como bailarín en Riba-roja de Túria.

Sus grandes inquietudes le piden un cambio y en 2015 decide cambiar de aires y comienza a audicionar para otras compañías,  por lo que entra a formar parte de la compañía Introdans (Holanda) bailando piezas de Ed. Wubbe, Jorge Pérez Martínez, etc..

Siguiendo en el mundo freelance, realiza una coreografía para el Taller de nueva creación FIB 2015: EpisOdis. También entra a formar parte del proyecto Titoyaya donde baila la pieza Metafmorfosis del coreógrafo Gustavo Ramírez. Estando en el proceso de creación de Moniquilla i el Trencanous, Joan sufre un grave accidente que le mantiene apartado del baile durante algún tiempo por lo que  no pudo bailarla.

Recientemente Joan junto con dos compañeras de profesión, han creado en La Pobla de Vallbona, la asociación cultural sin ánimo de lucro, VALENCIA DANCING FORWARD. Pretende fomentar y difundir la danza en la Comunidad Valenciana. Esta iniciativa ha dado sus frutos, y doce jóvenes bailarines se han unido para formar la compañía VDF, que están trabajando en diferentes piezas.  Se prepara un espectáculo que se estrenará en el Teatro El Musical de Valencia en este mismo mes de octubre. Y después realizará una gira por diferentes poblaciones de la Comunidad Valenciana entre ellas La Pobla de Vallbona, población que vio nacer a este joven talento.

Todoturia-¿Cómo surgió de niño tu interés por la danza?

Joan Crespo-Desde muy pequeño, siempre estaba bailando. Por eso mis padres decidieron llevarme a una academia de danza, pero no me gustó. Al cabo de los años, después de haberme apuntado a fútbol y a música, me di cuenta de que ninguna de esas actividades me acababa de satisfacer, que, en realidad, yo lo que quería era bailar. Entonces, mis padres me propusieron apuntarme al Conservatorio de Riba roja, y fue allí donde empecé a dar mis primeros pasos como bailarín. Tengo que reconocer que el hecho de que uno de mis primeros profesores fuera hombre me ayudó a confirmar mi vocación, ya que me demostró que la danza era también un mundo para hombres. Cuando eres pequeño siempre es difícil encontrarte a gusto en una actividad en el que eres el único chico entre tantas chicas, pero tener un maestro me dio más confianza en continuar haciendo lo que me gustaba.

Tt-Tu familia te matriculó en el conservatorio al ver tus posibilidades, por lo que recibiste todo su apoyo,  de no haber sido así ¿Crees que no hubieras podido ser quien eres?

J.C-Es evidente que el apoyo de la familia es muy importante. En mi caso toda mi familia me ha apoyado siempre. Para ellos era un mundo desconocido y, sin embargo, no dudaron nunca en hacer lo que fuera necesario para que yo consiguiera mi sueño. Gracias a su apoyo, tanto moral como económico, me he podido formar donde me he formado. Sin el sacrificio que han hecho, estoy seguro de que el resultado hubiera sido muy diferente.

Tt-Tu carrera arrancó en Francia, ¿Se debe a una elección tuya o veías que en tu país no podías tener las mismas oportunidades?

 

J.C-Mi carrera profesional empezó en Francia, cuando finalicé mi formación en danza y me saqué la selectividad francesa, gracias a que una de mis profesoras de Cannes me aconsejó ir a realizar una audición para la CCN de Nantes. Para mi sorpresa, después de pasar las diversas pruebas de que consta una audición, me eligieron y empecé a trabajar con ellos realizando una gira por Francia.

Es verdad que las oportunidades de trabajo en España eran menores que en Francia, pero también es cierto que, en aquellos momentos, a mi tampoco me apetecía volver a España. Prefería continuar en el extranjero para poder vivir diferentes experiencias tanto personales como profesionales. En aquella época lo único que quería era empaparme al máximo de lo que había fuera. Para volver a casa siempre estaba a tiempo.

Tt-Después de años haciendo carrera en el extranjero y un impecable curriculum a tus espaldas. ¿Qué te hace volver a tu tierra?

 

J.C-Como decía anteriormente, cuando terminé de formarme lo único que quería era vivir experiencias diferentes. Pero después de diez años en el extranjero, llegó un momento en el que me apetecía volver a la “terreta”. Necesitaba retornar a mis raíces. Me apetecía poder disfrutar viviendo en Valencia, porque, sinceramente, pienso que como se vive aquí no se vive en ningún otro lugar.

 

Tt-¿Técnica o pasión? ¿Con cuál te quedas?

 

J.C-Para ser un buen bailarín (como cualquier otro artista), se necesita ser apasionado. Sin pasión es imposible transmitir bailando. En mi opinión un bailarín es ante todo una persona, y todos sabemos que si a una persona no le apasiona lo que hace muy difícilmente conseguirá que lo que hace apasione a la gente. Y en el caso de los bailarines es esencial saber transmitir. Ahora bien, la técnica és muy importante también. Si eres un bailarín con buena técnica y además te apasiona tu trabajo el resultado siempre será bueno. En resumen, la pasión por la danza es imprescindible para poder ser bailarín, pero la técnica contribuye en un porcentaje muy alto al éxito del bailarín.

Tt-La vida de un bailarín exige mucho sacrificio. ¿Te has sentido alguna vez poco valorado  en tu profesión y has tenido ganas de tirar la toalla?

J.C-Como dices, la danza es un mundo muy sacrificado. Por ejemplo, yo tuve que sacrificar la familia, los amigos, la adolescencia junto a los míos a los 13 años. Es un mundo en el que, para poder salir adelante, hay que tener mucho empeño, disciplina y sacrificio.

Durante toda mi carrera he tenido algunos momentos en los que he estado a punto de tirar la toalla. La época en la que se empieza a hacer audiciones, que son las pruebas que hacemos los bailarines para poder entrar a formar parte de una compañía, es muy dura, porque compites siempre con gente muy buena y acabas escuchando muchos “NO”. Cuando llevas una temporada recorriendo media Europa y no has conseguido ser elegido en ninguna de las audiciones que has hecho, llega un momento en el que te replanteas si realmente estás hecho para esto. Pero con el tiempo, miras hacia atrás y te das cuenta de que todos esos momentos de dudas y de desilusiones han servido para hacerte más fuerte y más constante en la persecución de tu sueño. Además, todo lo que cuesta, cuando se consigue, siempre es mucho más reconfortante y lo valoras mucho más.

Tt-Como bailarín ¿Cuál sería tu meta soñada?

J.C-Como te he comentado anteriormente, hace diez meses tuve un accidente de tráfico muy grave que me ha obligado a retirame temporalmente del mundo laboral de la danza como bailarín. Así que mi meta soñada en estos momentos es poder volver a bailar en un escenario y poder trabajar con coreógrafos que me gusten.

Tt-Ahora mismo estas estudiando a la vez que lo  compaginas con el baile ¿Lo estás haciendo pensando en un futuro profesional diferente a la danza?

J.C-Sí, estoy estudiando Grado de Educación Primaria. Empecé poco a poco a estudiar hace tres años, porque quería tener otra cosa a parte de la danza. El mundo de la enseñanza me gustaba y pensé que también me podía aportar cosas provechosas para un futuro. Eso no quiere decir que esté pensando en que mi futuro profesional esté desligado de la danza. Pero nunca se sabe lo que te puede pasar. Es mejor siempre tener diferentes opciones, porque de repente la vida te sorprende y te puedes quedar sin nada. Y más en un mundo como el de la danza, en el que tu cuerpo es la única herramienta para trabajar. Así que mi consejo es abrir los campos de visión y no cerrarse únicamente en uno.

 

“La cultura de la danza, tanto en la Comunidad Valenciana como en el resto de España, todavía no es tan conocida por el público ni está tan desarrollada como en otros países de Europa, como Francia, Alemania o Holanda”

Tt-Has creado una compañía de danza en tu pueblo, La Pobla de Vallbona. Cuéntanos como surge esta iniciativa y que se pretende con ello.

J.C-Valencia Dancing Forward no es  una compañía de danza. Es una asociación cultural sin ánimo lucro que pretende fomentar y difundir la danza en la sociedad. Para ello tenemos dos vías de acción: una parte social que consiste en acercar la danza a cualquier grupo de personas (escolares, asociaciones de personas discapacitadas, centros de menores…) mediante unos talleres de sensibilización y una parte más cultural, cuyo centro principal es la creación de una compañía puente entre el mundo académico y profesional para ofrecer a jóvenes de entre 18 y 25 años una formación y una experiencia que les sirva para insertarse en la vida profesional. En esta primera edición tenemos a 12 bailarines de diferentes nacionalidades europeas (Italia, Noruega) y diferentes ciudades de España, que trabajarán piezas de diversos coreógrafos de renombre internacional y también de jóvenes coreógrafos para poder hacer un espectáculo.

La iniciativa de crear esta asociación surgió con mis dos compañeras de profesión Elizabeth Taberner y Laura Bruña. Pensamos que era una manera de poder transmitir todo lo aprendido durante nuestra carrera profesional a jóvenes que acaban de finalizar su formación y que todavía no ha encontrado trabajo. Es una manera de adquirir experiencia antes de insertarse en la vida profesional.

Otra de las razones para crear esta asociación es que nos dimos cuenta de que la danza no está valorada en nuestra sociedad. Para eso están pensados nuestros talleres de sensibilización, que enseñan a la gente que bailando se pueden expresar emociones, sentimientos… y demuestran que ser bailarín es una profesión como otra cualquiera.

 

Tt-Como ves el mundo artístico y especialmente la danza aquí en Valencia.

Yo creo que en la Comunidad Valenciana hay gente con mucho talento, tanto a nivel artístico en general como en el campo de la danza en particular. Hay proyectos de danza muy interesantes, creados y dirigidos por bailarines/as y coreógrafos/as valencianos, que gozan de prestigio en el mundo de la danza; también hay muchos profesionales valencianos trabajando en importantes compañías de danza europeas. Sin embargo, la cultura de la danza, tanto en la Comunidad Valenciana como en el resto de España, todavía no es tan conocida por el público ni está tan desarrollada como en otros países de Europa, como Francia, Alemania o Holanda. En ese punto, confíamos que nuestra asociación contribuya a mejorar el conocimento sobre la danza y a transmitir nuestra pasión por ella.

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