La salud bucal en los niños

La importancia de la salud bucal en los niños

 

 ¿Cómo ayudo a mis hijos a cuidar sus dientes y prevenir las caries?

#Francisco Javier Correcher

Máster en Ortodoncia-Odontólogo

Enseñar a su hijo los métodos de higiene bucal apropiados es una inversión en salud que le proporcionará beneficios para toda la vida. Todo lo que haga de la higiene dental una tarea divertida, como cepillarse los dientes junto con sus hijos o permitirles elegir sus propios cepillos dentales, fomenta una higiene bucal eficaz y estable en el tiempo.

Para ayudar a sus hijos a proteger sus dientes y encías y reducir el riesgo de formación de caries, enséñeles a seguir estos simples pasos:

Cepíllese los dientes por lo menos dos veces al día con una crema dental con flúor, asegurándose de que elimina completamente la placa bacteria (que es la película pegajosa que se adhiere a los dientes y que es la responsable de las caries).

Utilice hilo dental diariamente para eliminar la placa que se deposita entre los dientes y debajo de la encía, evitando que se endurezca y se convierta en sarro, pues una vez que este se ha formado, sólo puede ser eliminado con una limpieza profesional.

Elija una dieta equilibrada evitando el consumo de almidones y azúcares. Cuando ingiera estos alimentos, trate de hacerlo con la comida y no entre comidas. La saliva adicional que se produce durante una comida ayuda a enjuagar los alimentos de la boca.

  • Utilice productos dentales que contengan flúor.
  • Lleve a sus hijos al dentista para realizarles revisiones periódicas.

¿Qué técnicas de cepillado puedo enseñarles a mis hijos?
Es importante supervisar el cepillado de sus niños hasta que dominen estos simples pasos:

  • Utilice una pequeña cantidad de crema dental (del tamaño de un guisante) con cantidades adecuadas de flúor. Verifique que sus hijos no se traguen la crema dental.
  • Con un cepillo dental suave, cepille primero la superficie interior de cada diente, que es donde más se acumula la placa. Coloque los filamentos inclinadas hacia la encía y cepille suavemente desde la encía hacia el diente.
  • Repita esta operación en las superficies externas de todos los dientes
  • Cepille la superficie de masticación de cada diente, colocando el cepillo de forma perpendicular y realizando movimientos de atrás adelante y de adelante atrás.
  • Siempre es necesario cepillarse la lengua y los carrillos por dentro

¿Cuándo debe mi hijo comenzar a utilizar hilo dental?
Dado que el hilo dental elimina los restos de alimentos y la placa depositada entre los dientes, que es un lugar donde no llega el cepillo; se recomienda que a partir de los cuatro años comience a utilizar hilo dental. A los ocho años, la mayoría de los niños pueden comenzar a utilizar el hilo dental por sí mismos.

¿Qué es el flúor y cómo sé si mis hijos reciben la cantidad apropiada?
El flúor es una de las mejores maneras para ayudar a prevenir el deterioro de los dientes. Se trata de un elemento que, al combinarse con el esmalte dental, lo fortalece. Además es recomendable el uso de la crema dental con flúor en todos los casos. Pregunte a su odontólogo qué crema dental debe usar para obtener el nivel adecuado de flúor. En niños menores de 6 años es recomendable utilizar una crema dental con 500 partes por millón de flúor.

¿Qué importancia tiene la dieta en la salud bucal de mis hijos?
Una dieta equilibrada es necesaria para que sus hijos desarrollen dientes fuertes y resistentes a las caries. Además de la gama completa de vitaminas y minerales, la dieta de un niño debe incluir mucho calcio, fósforo y los niveles apropiados de flúor.

Así como el flúor es la mejor protección para sus hijos contra las caries, los alimentos entre comidas de manera frecuente son el peor enemigo. Los azúcares y los almidones presentes en muchos alimentos como galletas, dulces, frutos secos, refrescos, galletas saladas y patatas fritas se combinan con la placa en los dientes para crear ácidos. Estos ácidos atacan el esmalte dental y pueden formar caries.

Cada “ataque de las bacterias de la placa” puede durar hasta 20 minutos después de finalizada la comida. Incluso un pequeño bocado puede provocar que la placa produzca ácidos. Por eso, lo mejor es evitar la ingestión de alimentos entre comidas.

¿Qué debo hacer si un diente de mi hijo se astilla, se rompe o se pierde?
Ante una lesión en la boca de su hijo, consulte inmediatamente al odontólogo. Él examinará el área afectada y determinará el tratamiento apropiado.

Si su hijo experimenta dolor por un diente roto, o astillado, visite inmediatamente al odontólogo. Si lo desea, puede suministrarle un calmante hasta el momento de la cita. De ser posible, guarde la parte del diente que se ha roto y llévela al odontólogo.

Si perdió un diente por accidente, llévelo al odontólogo tan pronto como sea posible. Evite tocar el diente y no lo limpie. Guárdelo en agua o leche hasta llegar al consultorio. Es posible que el diente pueda volver a ser colocado en la boca del niño mediante un procedimiento llamado reimplantación.
¿Qué debo hacer cuando los dientes de mi hijo comienzan a erupcionar?

Los dientes temporales comienzan a erupcionar alrededor de los seis meses de edad y continúan haciéndolo hasta aproximadamente los dos años (aunque puede variar de un niño a otro). Esto provoca molestias en las encías de muchos niños, lo que suele irritarles frecuentemente. La molestia puede disminuirse frotando las encías con el dedo, con una cucharita fría o un mordedor que haya sido enfriado previamente. Existen también geles y productos analgésicos que pueden ser utilizados en los momentos más dolorosos. Consulte al dentista o al pediatra acerca de estos productos. Si su hijo tiene fiebre durante la dentición, lo mejor es acudir al médico para descartar la posibilidad de otro tipo de trastorno.

 

¿Es el hábito de succión del dedo un problema? ¿Cómo puede tratarse?

El reflejo de succión es normal y saludable en los bebés, pero el hábito de chuparse el dedo no. Si este continúa después de los cuatro años, puede provocar problemas con el crecimiento de la boca y la mandíbula, así como con la posición de los dientes. La succión habitual del dedo hace que los dientes anteriores se dirijan hacia afuera ocasionando una mordida abierta. Lo cual puede ocasionar problemas en la edad adulta, tales como desgaste prematuro de los dientes, mayor cantidad de caries y molestia al morder.
El mejor modo de resolver el hábito de succión de dedo es a través del refuerzo positivo, sin utilizar palabras ni conductas negativas. Su hijo sólo está haciendo lo que le parece natural. Elógielo cuando no lo haga. Intente corregir la ansiedad que da origen a dicho hábito. El dentista o el pediatra también pueden recetar algún producto de sabor amargo para recubrir el dedo y evitar la succión o bien algún aparato que le recuerde que no debe succionarlo.
Si el problema persiste, el odontólogo le ayudará a resolverlo

 

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