Nuevas tecnologías de la información y nuevos movimientos sociales

manifestacion
#Maribel Monzó
La evolución de los sistemas políticos está ligada a la de las tecnologías de la comunicación. A medida que los gobernados cuentan con herramientas más rápidas y baratas para transmitir información, los gobernantes ceden más poder. La imprenta acabó con el absolutismo y la radio y la televisión hicieron posible la democracia parlamentaria. Los móviles, las redes e Internet obligarán a que la sociedad adopte un nuevo sistema político, ¿tal vez se consiga una democracia mejorada, con una mayor participación ciudadana? o ¿una relación de poder entre los gobernantes y los gobernados que sea menos vertical?.
Muestra de ello es la que ha pasado a la historia como la primera manifestación del siglo XXI en España. Hace más de una década, después de los atentados del 11M, en la tarde-noche del sábado 13 de marzo de 2004, frente a las sedes del PP. De forma casi espontánea, más de cuatro mil personas salieron a la calle para respaldar una protesta que había sido convocada apenas unas horas antes. Los manifestantes supieron de la concentración mediante una cadena de mensajes SMS, a través de los blogs, del correo electrónico y de los foros de la Red. Si el 23-F fue la noche de los transistores, el 13-M fue la de Internet y los móviles. Como resultado el PP perdió las elecciones.
Este movimiento unió a una pluralidad de personas que no pertenecían a ninguna sigla y que se había auto-convocado por la necesidad de saber la verdad y de denunciar la mentira, antes de realizar un derecho fundamental, que es el ejercicio del voto.
Las movilizaciones con las nuevas TIC (tecnologías de la información y la comunicación) refleja rasgos de la publicidad comercial, apela a la originalidad y a la individualidad. La visión publicitaria de la tecnopolítica se refleja en la necesidad de recabar apoyo y visibilidad pública a través de los medios, respetando la pluralidad de los manifestantes. En el 13-M se utilizó un lenguaje publicitario y comercial con expresiones coloquiales, apelando a que los receptores se convirtiesen en difusores.
Esta manifestación fue posible gracias a que se dieron un cúmulo de circunstancias favorables a ello: un hecho trágico de gran magnitud, fuentes de información extranjera que cuestionaban la versión oficial, urgencia de disipar las dudas, fin de semana y jornada de reflexión electoral.
La multitud estaba compuesta por disidentes, críticos, descontentos, marginados por el mercado político e informativo, etc. Todos con una misma necesidad, la de hacerse visibles y sentirse acompañados en la búsqueda de dar un sentido a esa masacre. Reivindicando otra sociedad, otro gobierno, otro sistema, pero sin concretar qué y cómo. Pero estando presentes y reclamando sobre todo el derecho a ser tenidos en cuenta.
Las multitudes pueden promover el cambio social y contribuir a perpetuarlos. Se constituyen sumando individuos y redes de confianza, con una rápida difusión gracias a las nuevas TIC, moviliza emociones y pasiones que adquieren fuerza y significado político para poder interpelar al poder desde la decepción y el hastío.
Estas movilizaciones ocurrirán en momentos que serán claves, para denunciar mentiras, corrupción, abusos, etc. y marcan la diferencia real entre gobernantes y gobernados. Su aparición no se predice con sondeos o estudios. No son activistas profesionales sino ocasionales, que posteriormente vuelven a su estado de normalidad.
El papel de las nuevas TIC caracterizan lo que muchos denominan “nueva política”, que da lugar a nuevas formas de comunicación política y ciudadana, como también nuevas formas de participación y acción política, cambios que en buena medida modifican lo que entendemos por política.
Los movimientos sociales han pasado de ser vistos como organizaciones estables con identidades claras y fijas, con una estructura definida; a ser movimientos espontáneos en red, articulados sobe una base que se constituye en torno a unos valores y proyectos, que pueden ser rápidamente perecederos.
En un mundo cada vez más globalizado, Internet se convierte en el medio que permite la flexibilidad necesaria a la movilización en ese escenario espacial y temporal. Actualmente los movimientos dependen en gran parte de la capacidad de aglutinar apoyos, de difundir y transmitir sus ideas, acciones, movilizaciones, etc. Aquí internet constituye un eje fundamental para la consolidación de este tipo de acciones y organizaciones.
Después de casi doce años de este nuevo modelo de movimiento social, hemos asistido a diversidad de ellos dando su fruto y haciendo cambiar el modo de hacer política. La emergencia de nuevos partidos y el fin del bipartidismo muy posiblemente tienen su raíz en estos movimientos, en su defensa de la transparencia, la lucha contra la corrupción y el mantenimiento del Estado del Bienestar, exigiendo una plena democracia.

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