Psicología: Comunicación estratégica

                              COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA

Francisco Polo

#Francisco  Polo – Psicólogo

Este es uno de los temas que en el día a día más podemos utilizar, pero que no somos conscientes de la importancia que tiene. Cuando vamos a preguntar algo a alguna persona, ¿Solemos obtener la respuesta que buscamos?

En muchas ocasiones, desgraciadamente no. Las personas tendemos a dar más información de la que nos piden o a contestar a otra cosa que no nos han preguntado. ¿Y qué podemos hacer en estos casos?

Imaginemos que preguntamos a alguien la hora y la persona nos cuenta la marca de reloj que es, dónde se lo compró, lo mucho que le gusta y lo que pagó por él. Y después de todo esto se marcha sin habernos dicho la hora que era, por lo que habíamos preguntado.

Esto nos puede parecer un caso muy extremo y extraño, pero nos puede valer para entender en qué consiste la comunicación estratégica y cómo poder obtener la respuesta que buscamos.

Las personas tendemos a dar vueltas a un tema cuando no nos interesa contestar lo que nos preguntan. Imagina la situación cuando le pides a tu jefe que te suba el sueldo; cuando tu hijo te pide el coche para el fin de semana; cuando tu pareja te pide explicaciones del mensaje que recibiste de madrugada en el móvil, además de muchos otros casos. Son respuestas concretas y que con pocas palabras se daría la respuesta a la pregunta que se ha realizado. Pero rara vez se obtiene la respuesta concreta que se busca. Dar largas, el ya veremos, no sé de qué me hablas, más luego una larga explicación de algo que no se ha preguntado, suele ser el desenlace que suele ocurrir.

Para ello, una de las tácticas para obtener la respuesta buscada sería dejar hablar a la persona y que soltase la explicación que ella considerase oportuna. Después de ello, nosotros volveríamos a formular la pregunta que habíamos hecho anteriormente. Sería más o menos así: “está bien lo que me cuentas, pero ¿para cuándo la subida de sueldo? o “Bien, se que el coche lo cuidas mucho, yo también lo cuido, pero ¿me dejas coger el coche para el fin de semana? o “bien, sé que tu móvil es nuevo y no sabes muy bien cómo funciona, pero ayer por la noche ¿quién te envió un mensaje?

Con esto, nosotros volvemos a coger el control a la situación y la reconducimos hacia donde realmente nos interesa. La persona puede volver a darnos la misma explicación u otra, pero al acabar y no habernos contestado, nosotros volveremos a formular la pregunta que nos interesa. Al final la persona se encontrará en un callejón sin salida y no le quedará otra que contestar lo que le pedimos.

Como un último consejo, siempre estar tranquilos y no ponerse nervioso, nuestro objetivo es una respuesta clara y es lo que vamos buscando. El resto de las cosas nos deben de dar igual. Así que buena cara y a obtener nuestra respuesta buscada.

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