Psicología: Amor, Amor, qué es el amor…

AMOR, AMOR, ¿QUÉ ES EL AMOR?

Francisco Polo

Francisco Polo, Psicólogo

Aunque parece una pregunta fácil de responder, cuando te paras a pensarlo se convierte en un término con muchas definiciones según la persona que la defina. Por mi parte, la verdad, no sé que responder, me parece un palabra en la que caben demasiadas definiciones y que al final se ha utilizado a modo de arcón donde guardarlas todas sin ningún tipo de filtro, algo parecido a lo que sucede con la definición de felicidad.

Cuando hoy en día te sientas alrededor de una mesa con un grupo de amigos o conocidos y sale el tema sobre la pareja. Cada uno dice lo que busca en su otra media naranja. Pero si nos damos cuenta, según se va desarrollando la conversación, los atributos que se buscan en la otra mitad cada vez son mayores, hasta llegar a conformar una gran lista: que sea atent@, que le gusten las mismas cosas que a mí, que tenga una buena conversación, que sea una persona con una buena formación académica y humana, que sea atractiv@, que sepa vestir bien, que tenga un buen cuerpo atlético, que tenga un buen sueldo, y así podríamos seguir según gustos, algunos de los atributos dependerán del tipo de grupo en el que nos encontremos, pero estos que acabo de citar podrían aparecer en la mayoría de los listados (estamos hablando tanto de hombres como de mujeres, que quede claro).

Y se me ocurre una pequeña y simple pregunta, de todos esos atributos que pedimos a nuestra otra mitad, ¿cuántos cumplimos nostr@s? Por cierto, aquí no vale decir que todos y por eso pedimos lo mismo que tenemos, tenemos que ser realmente realistas y ver que en realidad no poseemos todas aquellas características que pedimos. En cambio, en algunas ocasiones rechazamos a posibles parejas porque no poseen características que nosotr@s carecemos. Es paradójico, pensadlo durante unos minutos y que se os venga a la mente aquellas personas que fueron descartadas en su día por esos motivos.

Creo que así es bastante improbable que a día de hoy, basándonos en ese tipo de juicio, tengamos a alguien a nuestro lado. Posiblemente debería ser algo más sencillo y buscar solo algunas pequeñas cualidades que nos hagan tener la ilusión de ver y compartir nuestra vida con la persona que queremos.

Me viene a la memoria la conversación que escuché, hace ya algunos años, de dos personas mayores, personas ya jubiladas que pasaban la gran parte del tiempo una al lado de la otra. Según recuerdo hablaban de los matrimonios, de lo que era querer, de lo que era admirar a la otra persona con la que se compartía la vida. Cuando al levantarse la mujer, una de sus nietas le preguntó lo que le había gustado de su abuelo. La abuela miró a la nieta y le explicó que le gustó él, todo él, ¿no lo ves? es él. La nieta, al rato pudo hablar unos minutos con su abuelo aparte y le volvió a hacer la misma pregunta, a lo que el abuelo le contestó algo parecido, es ella, toda ella, ¿no lo ves?

Eso es posiblemente el amor, algo que no se puede definir y que solo lo ven aquellos que saben ver. Feliz día de los enamorados.

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