Psicología, el efecto nocebo

EL EFECTO NOCEBO

Francisco Polo

Francisco Polo;  Psicólogo

Cada vez que leo algo sobre un tema que me despierta curiosidad, me gusta hablarlo con los amigos. Este es el caso del efecto nocebo. Todos (o la gran mayoría) han oído hablar del efecto placebo y de sus efectos positivos que tienen.  Así, ciertos fármacos  inocuos, llegan a curar a una persona, gracias a unas pastillas que él cree que le curarán. Esas pastillas no tienen ningún principio activo y en la gran mayoría de las veces no dejan de ser algún tipo de azúcar en capsula pintada de un color agradable.

La ciencia en estos casos ha intentado dar una explicación de cómo algo que, en principio, no puede curar, por la creencia de la persona de que sí, termina curada. Parece magia ¿no? En este caso empiezan unas posibles explicaciones de las causas que han llevado a la persona a curarse. Sobre esto no entraremos, sería demasiado largo y en ocasiones farragoso de explicar. La parte que nos interesa es que funciona.

 En el otro extremo se encuentra el llamado gemelo malvado, el efecto nocebo. Este es todo lo contrario que el efecto placebo. La perspectiva negativa de la persona hace que el cerebro paralice los efectos beneficiosos de la terapia o tratamiento conduciendo a que la enfermedad siga desarrollándose a sus anchas. Curioso ¿verdad?

Esto se suele ver en algunas ocasiones en los efectos secundarios de algunos medicamentos. La creencia de que tal fármaco producirá tal efecto secundario, crea que ese efecto secundario se cree. El sentirse desamparado y pensar que no tiene solución tu problema hace que cualquier cosa que se intente esté llamada a fracasar. No se puede lograr el objetivo de cura ya que tu cerebro bloquea los posibles efectos beneficiosos que conlleva la terapia o el fármaco.

Esto nos lleva a una pregunta con su pequeña reflexión: ¿qué poder tiene nuestro cerebro realmente? La verdad es que cada vez que se avanza respecto a la autocuración del cuerpo, nos damos cuenta que nuestras  expectativas y creencias juegan un papel fundamental en nuestra curación. La famosa frase creer es crear aquí juega un papel muy importante en la curación de la persona. Se ha comprobado que cuando una persona acude a la consulta de un médico de renombre, cuando se encuentra en la sala de espera, la persona ya se encuentra mejor. Lo que espera en ese momento hace que su cerebro trabaje desde el minuto cero en su mejoría.

También se ha podido ver como una persona que estaba en un grupo de ensayo, en el que de 50 voluntarios, 25 de ellos tomaban un principio activo para una determinada enfermedad y los otros 25 tomaban un placebo, en un momento de crisis personal de una de esas personas se tomó las pastillas que se encontraban en el bote de medicamentos intentando quitarse la vida. Esta persona fue ingresada de urgencias y sus síntomas eran de envenenamiento. Al hablar con el responsable de dicho ensayo se comprobó que esa persona pertenecía al grupo que estaba tomando las pastillas de placebo. Al comunicárselo al voluntario, este mejoró de inmediato.

¿Qué instrucciones queremos dar a nuestro cerebro?  

 

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