Psicología: El nuevo estoicismo

EL NUEVO ESTOICISMO

#Francisco Polo; Psicólogo 

 

La filosofía y la religión han sido un camino el cuál seguir en momentos de crisis y que ha dado luz a las personas a lo largo de los tiempos. La situación que actualmente vivimos en la que el exceso de información, la imagen personal como base de nuestro éxito y las redes sociales, entre otras, nos ha creado un mundo excesivamente incierto y con la consecuencia mayor de un miedo continuado. Vivir con miedo es posiblemente uno de los peores castigos que el humano puede padecer.

Una de las corrientes filosóficas que poco a poco se van instaurando, o al menos en la redes sociales tiene su repercusión, es la de los estoicos. Grandes hombres crearon su linea de pensamiento y que a día de hoy, curiosamente, parece que haya creado una moda. Séneca, Marco Aurelio y Zenón fueron algunos de los pensadores más conocidos.

Al respecto de esta filosofía, la otra mañana estaba hablando con un amigo por teléfono y salió el tema. Se me ocurrió, osado de mí, comentarle un ejemplo que podría explicar en qué consiste dicha filosofía de forma sencilla. La pequeña historia consistía en que la vida la podíamos representar como si fuese un carro tirado por dos caballos. Encima del carro va un señor que es el que marca el ritmo. Y nosotros somos un perro que va atado con una cuerda al carro. El perro, que somos nosotros, puede ir más rápido que el carro, lo que provocará que esa velocidad mayor se ahogue. Podemos ir más lento, lo que provocará prácticamente lo mismo. Podemos también quedarnos quietos, lo que además del ahogamiento provocará heridas en nuestro cuerpo al ser arrastrados. Parece que la única solución es ir al ritmo del carro ya que subirnos al carro no podemos. En eso que nos estábamos riendo sobre que la clave es ir al ritmo que te marca el carro, cuando de pronto dio una solución que no esperaba. Él quería ser la persona que llevase el ritmo del carro, quería ser el señor que marcaba el ritmo. Los dos nos echamos a reír en ese momento ya que creó una solución no contemplada en el planteamiento.

En ocasiones, en la vida tenemos que hallar una solución que no estaba contemplada en el planteamiento. Parece que ciertos problemas sólo se pueden resolver de la manera que nos indican, que no hay otra posibilidad. El error está en que nosotros aceptamos ese planteamiento sin más, lo que nos impide ver más allá. Por un momento tenemos que pensar que es posible otra solución al problema. Aunque en ese momento no la sabemos, pero tenemos que buscarla.

Parece que viene un tiempo en el que si nos regimos por lo que nos dicen, caeremos en el desastre. Tenemos que aprender a buscar nosotros nuestras soluciones sin mirar lo que el resto de las personas hacen. La filosofía y la religión nos pueden ayudar, pero al final tendremos que entrar en acción y ponernos en marcha.

Gracias amigo por hacerme pensar. Uno de los valores de la vida es la amistad, que no se nos olvide, y todos los días tenemos que trabajar un poco en ella.

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