Psicología: El poder de los abrazos

EL PODER DE LOS ABRAZOS

#Francisco Polo; Psicólogo

No nos damos cuenta del valor de las cosas hasta que un día la perdemos. Creo que esa es una frase que a lo largo de la vida la he escuchado en innumerables ocasiones. Y tengo que decir que es verdad.

En ocasiones, no somos conscientes de los que tenemos. Damos por hecho de que es así y punto. Pero un día, eso que damos como nuestro, desaparece. Ahí es cuando empezamos a pensar, en un principio, que esa perdida es momentánea. Pasa un tiempo, y nos vamos dando cuenta que siguen pasando los días y que no vuelve. Supongo que en este momento cada uno de los lectores estará pensando en un acontecimiento, una persona, una situación o cualquier otro evento que esté echando en falta. Pero en realidad me estoy refirieron a algo tan normal y simple como es un buen abrazo.

A quienes no lo hayan echado en falta en este tiempo, les aconsejo que dejen de leer el artículo, ya que no van a entender nada de lo que voy a escribir. Quienes por unos segundos han dejado de mirar esta hoja y la mirada ha caído hacia el suelo. Este artículo puede que les interese.

Somos animales sociales, en ocasiones, animales muy cercanos que necesitamos del contacto de otras personas para poder sentirnos bien. ¿Y qué nos ha pasado en este tiempo? Pues algo sencillo y devastador. Nos han prohibido abrazar a las personas que queremos. En este momento pensad cuanto lleváis sin poder abrazar a ese ser querido que tanto queréis y que por precaución no os habéis atrevido a hacerlo. Pensad en el simple hecho de coger la mano a la persona querida. Ya no hablemos de poderle dar un beso. Y toda esa muestra de cariño hacia nuestros seres queridos la hemos cambiado por un choque de codos y en el mejor de los casos, en un choque de puños.

Parad por un momento de leer y mirad la sensación que tenemos.

Y ahora pensad que esta situación fuese poco a poco alargándose. Que sigan pasando los días y que todo siga igual. Que manera más triste de vivir ¿verdad?

Afortunadamente, parece, que esta situación gracias a las diferentes vacunas que están en el mercado, tiene ya su fecha de caducidad, y que en breve podremos volver a abraza a nuestros seres queridos.

Lo bueno de todo esto es el aprendizaje que de toda esta situación hemos sacado. Lo más valioso de esta vida no se compra con dinero.

La próxima vez que podamos abrazar a nuestros seres queridos, espero que seamos conscientes del gran privilegio que tenemos y que sepamos disfrutar de esos escasos segundos en los cuales las personas que sienten un cariño mutuo, lo expresan de esa manera tan simple y maravillosa como es un abrazo.

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