Psicología: Empatía, la gran mentira.

EMPATÍA, LA GRAN MENTIRA.

Francisco Polo; Psicólogo y Coach

Cada determinado tiempo sale a la luz un nuevo concepto que durante un tiempo está de moda y las personas tienden a utilizarlo. Durante ese periodo nos calificamos así, con ese término, porque nos hace sentir bien y pensamos que es eso lo que realmente somos o tenemos que ser. Por otro lado, existe otras personas que lo que buscan es crear un término por el cual se hagan famosos y pasen a la “eternidad” por ese “nuevo” concepto. En definitiva, pérdida de tiempo por las dos partes.

Hace ya un tiempo se puso de moda el término empatía. Según el diccionario hace referencia a una habilidad tanto cognitiva como emocional o afectiva del individuo, en la cual éste es capaz de ponerse en la situación emocional de otro. ¿Y eso cómo se hace?

Partimos de la premisa de que sólo sabemos lo que hemos aprendido. No creo que nadie sepa algo sin haberlo aprendido. Entonces, ¿cómo me voy a poner en una situación que nunca, ni remotamente me ha pasado, de otra persona que conozco poco o mucho? Cada persona tenemos una manera diferente de gestionar los problemas. Sabemos por los estudios que la manera de gestionar de los hombres y las mujeres es diferente (en su gran mayoría). Mientras las mujeres buscan el apoyo emocional, los hombres buscan más la posible solución (eso dicen los estudios). Con esto comenzamos mal. Ya que la manera en que cada persona, según sus características, buscará un tipo de respuesta. Lo mismo le pasará en la manera en que le afecte dicho problema. Su nivel de asumir el problema será totalmente diferente. Imaginemos por un momento que un señor de 40 años que le acaban de despedir del trabajo y tiene 3 hijos. Su situación claramente no es buena. Eso lo traslada a un joven de 25 años que vive con sus padres y que no tiene pareja. ¿Cómo el joven puede “empatizar” con ese señor? Lo veo muy complicado. Y se me ocurre otro ejemplo (realmente bastantes más), de un señor de 50 años que le acaba de tocar en la primitiva un premio de 20 millones de euros. ¿Realmente sabemos lo que está sintiendo ese hombre en ese momento?

El ser empático es algo muy muy difícil. En el primer caso lo único que podemos sentir y pensar es que es una muy mala situación. Y que la familia posiblemente lo vaya a pasar mal. Poco más podemos percibir. Es muy complicado ponerse en una situación que nunca hemos vivido y que posiblemente nunca viviremos. Si nos basamos en algo un poco más simple entenderemos que la primera situación no es nada buena y que es una pena tener que vivirla. Y el segundo caso, que es una alegría y que debe de estar muy contento y feliz. Poco más también. El resto de las cosas que podamos pensar o sentir son cábalas que nosotros nos podemos montar y que no nos van a a llevar a ninguna parte, sólo a perder el tiempo.

En definitiva, no seamos tan empáticos e intentemos ayudar a la persona tanto en los buenos como en los malos momentos.

 

Gracias Hermano.  

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